Chatbot
Responde con texto. Sirve para una consulta aislada. No tiene estados de negocio, no sabe qué pedido es real y no deja registro de lo que hizo con tu operación.
Agentes operativos
Un chatbot responde. Una automatización dispara un paso fijo. Un agente trabaja sobre tu operación: busca datos, prepara una acción y se detiene cuando hace falta un humano.
Responde con texto. Sirve para una consulta aislada. No tiene estados de negocio, no sabe qué pedido es real y no deja registro de lo que hizo con tu operación.
Dispara un paso fijo: si pasa X, hacé Y. Excelente cuando la regla no cambia. Se queda corta cuando hay excepciones, criterio o una persona que tiene que firmar.
Trabaja sobre datos y herramientas del sistema: busca, prepara una acción, pide aprobación cuando hace falta y deja trazabilidad. No improvisa un chat. Opera con permisos.
Si nadie sabe cuál es el número real, el agente tampoco. Va a hablar con seguridad sobre un pedido que vive en tres chats y dos planillas. Eso no es un agente operativo. Es un chat con peor consecuencia.
Tampoco tiene sentido si lo que hace falta es una regla fija: "cuando el presupuesto se aprueba, generar la orden". Eso es automatización. Más barata, más predecible, sin teatro de IA.
Dither no vende un wrapper de ChatGPT sobre un proceso desordenado. Si la operación no tiene datos, estados ni permisos, el trabajo es el sistema interno. El agente viene después, sobre esa base.
Datos que se puedan consultar. Tools concretas, no acceso libre a todo. Permisos. Un humano que aprueba lo sensible. Un registro de lo que pasó. Eso es lo que llamamos agent-ready. Lo desarrollamos en el post largo; acá alcanza con decir que sin esas piezas el agente improvisa.
En Ops armamos agentes sobre pedidos, stock, facturas, remitos y tareas, con criterios y excepciones del equipo. El humano sigue en el circuito cuando el caso se sale de la regla.
No. Un chatbot conversa. Un agente operativo consulta datos reales, usa herramientas con permiso y se detiene cuando una persona tiene que aprobar. Si el único entregable es una ventana de chat, no es un agente sobre tu operación.
Casi siempre. Si el dato vive en WhatsApp, tres planillas y la cabeza de dos personas, el agente inventa con confianza. Primero se ordena el flujo. Después se conecta el agente. Ese orden no es marketing: es para no automatizar el desorden.
Las acciones sensibles no. Puede preparar un mail, armar un resumen, marcar un pedido incompleto o proponer un movimiento de stock. Lo que cambia dinero, stock o un cliente pasa por aprobación humana y queda registrado.
Como demo, a veces. Como operación, no. Un agente sin fuente de verdad, permisos ni registro es un wrapper de ChatGPT. Si la operación está desordenada, el trabajo es el sistema. El agente viene después.
Cómo elegir entre los tres caminos, con límites incluidos.
Datos, tools, permisos, aprobaciones y registro. Sin eso, el agente improvisa.
Agentes sobre pedidos, stock, facturas y tareas, con revisión humana.
Y cuándo no. Un proceso repetible no es lo mismo que un agente.
Revisamos datos, permisos y el flujo donde un agente aportaría. Si todavía no está, te decimos qué ordenar primero.